26.5.12

¿Por qué odio el "ejercicio en casa"?

La fuerza de voluntad es un mito inventado por los publicistas para vender todos esos aparatos de ejercicio que terminan convirtiéndiose en los percheros más caros de la historia de nuestras vidas o esas rutinas de cardio-baile-danza-rumba-samba-mambo-kickboxing que hace un negro con ocho músculos abdominales y unos pectorales hiperfirmes que se marcan en su playera de espándex o cualquier mercancía de infomercial.



Taebo, disciplina para que te rompan la madre. En Blu-ray y DVD

Pensemos en la escena: un sujeto cuya panza ha crecido en los últimos meses está en el súper sin poder decidir si se llevará la cerveza oscura que según su anuncio es “la crema de la cerveza” o la cerveza barata que ofrece el doble de latas por la mitad del precio. Camina después al pasillo de las botanas, una bolsa de papas saladas, un bote de salsa y unos cacahuates (piensa en el estreñimiento y deja los cacahuates). Camina un poco más para ver artículos que podrían servirle para nada, piensa en comprarse un carrito hotwheels de la línea vintage para poner en su escritorio. De repente, ante él, se aparece el Máximo Magnus 4800, la última máquina de ejercicio en casa. En el anuncio una mujer con cuerpo sinuoso como la palabra sinuoso y un tipo que se nota que liga en los antros anuncian que la vida sexual mejorará considerablemente después de comprar el producto. En la mente del sujeto, se realiza una operación matemática (“el aparato cuesta 480 USD, si la mensualidad en el gimnasio cuesta 20 USD, entonces en dos años habré pagado el precio del equipo y ya habré quedado como el sujeto, porque usaré diario la máquina”) y lo compra. Cambia a una marca de cerveza light y en lugar de papas saladas se lleva unas galletas de fibra. A las tres semanas, el sujeto toma una cerveza que se anuncia “como la crema de la cerveza” mirando una película palomitera en el Golden, mientras su ropa se seca en el Máximo Magnus 4800.



Alguien nos hizo creer que era posible ejercitarse en el lugar donde es imposible hacerlo. Mi cuarto sirve para cuatro cosas: dormir (cuando lo necesito), leer (cuando quiero), escribir (cuando tengo tiempo) y coger (cuando puedo), no hay espacio para realizar otra actividad sin correr el riesgo de morir decapitado por un ventilador de techo. La sala y las otras piezas de mi casa cumplen la función de un diputado: existen porque no hay de otra. Ni siquiera tengo espacio para la fuerza de voluntad de hacer ejercicio en casa.

Y la mayoría de las personas funcionan así, creen que el negro del anuncio quedó con toda esa musculatura ejercitándose en casa. Nos gusta hacernos pendejos pensando en eso. Otro caso son los famosísimos Fitness Step, la gente se los compra para bajar de peso y hacer ejercicio mientras camina, pues les tengo una noticia: ¡esos zapatos no funcionan si eres un oficinista que se pasa el día sentado frente a una computadora!



Crocs+Fitness step ¿es neta cabrón?


Recuerdo el monólogo de Guillermo Selci “¿para qué  necesita tanta fuerza un tipo de ciudad? ¿para abrir un frasco de mermelada? ¿para meter una caja de pizza en un tacho de basura?”. En realidad sólo hemos comprado una idea que compara la belleza con la salud, dudo que sea muy saludable tener unos bíceps que no caben en la playera.

 


Recuerdo que cuando iba al gimnasio leí una revista que decía “tenemos que hacer que se rompan las fibras del músculo para que después intenten regenerarse, eso hace crecer los brazos, piernas y pectorales”. Después consideré dos minutos “¿romper? ¿regenerarse? no debe ser bueno si funciona así”.  Y a pesar de todo, en el gimnasio sí conseguí mi objetivo sin lastimarme, sin encontrar un pretexto, sin llorar frente a todos porque ya no podía seguir realizando la rutina, sin preferir acostarme a leer.


Sí, conseguí músculos y que las chicas voltearan a verme y combatir la imagen de nerd con sexy pancita de programador (a pesar de no programar). La fuerza de voluntad tiene un precio, casualmente es el mismo que la mensualidad del gimnasio más cercano a tu casa.
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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto

5.5.12

"Ahora vengo, voy a escribir"

Cómo "escribo" cuando nadie me está viendo:



Cómo "escribo" cuando alguien se acerca:



El editor de la Revista Traspatio me pidió un artículo sobre aprender a escribir y todo eso. Yo nunca fui a un taller (y se nota), tampoco soy de los que participan en eventos literarios y centros culturales tratando de seducir a una directora de dependencia cultural. Preferí inventar una dependencia gubernamental y hablar con su voz, pero eso ya lo leerán en la revista.
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25.4.12

Si Hemingway viviera

Y hablara sobre escribir en estos tiempos:


 La frase original de Hemingway es:

"There is nothing to writing. All you do is sit down at a typewriter and bleed."

robado de Altlitgossip
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19.4.12

Mis peores "pick-up lines"

Sobra decir que no soy guapo, así que intento usar mi ingenio para suplir la carencia de belleza. Pero a veces mi ingenio juega malas pasadas, con buenas ideas que en realidad son malas pero que en mi mente inician conmigo acercándome a una chica y consiguiendo una noche alocada de pasión, sexo y todas esas cosas que aprendí en Jersey Shore.


Estas son algunas de mis peores "pick-up lines", el rotundo fracaso de estas frases está avalado por el medio litro de gas pimienta en mis ojos, un par de bofetadas, varias amenazas de muerte y una orden de restricción que me impide estar a menos de 100 metros de algunas personas.


A la acomodadora en el Foro Sol al final de un concierto:
-Y... ¿tú eres acomodadora?
-Sí
- ¿Y te acomodas bien?
A una chica en la barra de un antro. Me acariciaba la panza mientras lo decía:
-Tengo panza de señor, pero copulo como jovenzuelo
A una invitada de honor en una fiesta a la que fui de colado:
- Te traigo ganas ¿y si nos ahorramos todos los pasos del ligue y nos vamos a fornicar?
El día que intenté ligarme a la anfitriona de una fiesta:
-Esta fiesta está muy aburrida ¿y si nos vamos al colchón para amenizar?
A una literata intelectual, en la fiesta de despedida de un congreso de literatura en Monterrey:
-Soy el único de este congreso que no se ha acostado con nadie ergo soy el único que no te puede contagiar una ETS.
A una chica que vi en el bar hipster, después de invitarle a una chela:
-Acostarse con hombres guapos es muy mainstream.

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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto

17.4.12

¿A qué huelen los libros viejos?

Las librerías de viejo y las bibliotecas con volúmenes antiguos tienen un olor particular, yo alguna vez lo describí como "enfisema de librero", pero al parecer hay gente lo suficientemente ociosa para analizarlo. Resulta que huelen a "pasto, ácido y vainilla". Aquí el video (en inglés).

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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto

15.4.12

Orson Welles, el mejor trol de la historia

Estuve dándole vueltas en mi mente y creo que La Guerra de Los Mundos ha sido la mejor troleada en la historia de la humanidad ¿a alguien le molesta?
No veo por qué no lo sería.
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14.4.12

Milorad Pavic y los videojuegos

Originalmente este post iba a hacer una relación rebuscada entre jugar Zelda para Nintendo 64 y leer una buena novela épica. En esta nueva generación de geeksters no nos queda de otra que leer, jugar y divertirnos.

Abrí Siete Pecados Capitales de Milorad Pavic pues usaría algunas citas para fundamentar mis argumentos. Me quedé leyendo y ya no escribí nada.


Así que me tomé la molestia de digitalizar: La Jaula Blanca de Túnez en forma de Pagoda, el primer cuento de Siete Pecados Capitales. En este libro Pavic califica a los videojuegos como "novelas sin palabras" entre otras maravillas de la trama y el lenguaje.

El cuento está en Scribd sin la autorización de la Editorial Sexto Piso, pero que les valga madre.
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11.4.12

Cosas que deben saber los "ciclistas urbanos"

La nueva moda hipster es andar en bicicleta, de hecho, soy tan hipster que lo he hecho y he pensado tomarlo como una actividad cotidiana que mejorará mi condición física y reducirá mi estrés. Luego recuerdo el calor y mejor abro una cerveza.


Algunos colectivos promueven el uso de este medio de transporte con argumentos como "una ciudad de ciclistas es una ciudad para la gente", "una ciudad sin autos es más humana" y "los ciclistas somos Dios", pero muchas veces los mismos "ciclistas urbanos" (como se hacen llamar) son todavía más desagradables que los camioneros, taxistas, señoras con camioneta en la que llevan a los niños a la escuela, cafres, borrachos al volante y parejitas que fajan mientras manejan.

Hay cinco cosas básicas que deben considerar los "ciclistas urbanos":
  1. Manejar bicicleta no te hace mejor persona. Dejar de patear animales te hace mejor persona, dejar de robar te hace mejor persona, pero transportarte de un lugar a otro en dos ruedas sólo te hace más saludable.
  2. Para la mayoría es una elección nice que es cool porque está in. Mucha gente anda en bicicleta porque las demás opciones no están a su alcance y no andan cacareándolo.
  3. A pesar de no ir a velocidades elevadas, ni tener vehículos pesados, los ciclistas también son peligrosos.
  4. Paren de mamar: es una bicicleta, no un campo de fuerza. Toda persona que se transporte en un vehículo debe respetar las normas del "manejo defensivo", en especial quienes están en situación vulnerable ¡PARA ALGO EXISTEN LAS PINCHES LUCES, REFLECTORES Y CHALECOS FOSFORESCENTES! eres un humano, no Gokú.
  5. Usa desodorante. Aunque tus coguorkers sean unos automovilistas hijos de puta no merecen el olor alternativo de tus axilas.
Recuérdenlo la próxima vez que insulten al conductor de una ambulancia por manejar a toda velocidad y sin respetar su carril.
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6.4.12

¿Por qué nos gustan los chistes crueles?


¿Por qué la vida en Monterrey es tan cara? Porque ha dejado de ser un artículo de primera necesidad.

Me encantan los chistes crueles, no tanto como me encantan otras cosas, como la cara de una quinceañera cuando la prueba de embarazo marca positivo o la voz de mi ex diciendo “deberías hacerte un examen, tengo papiloma”, pero funciona igual.

Prefiero un chiste hijo de puta que una frase motivadora, como cualquier persona normal debería de hacerlo.


No es mi culpa, la culpa la tienen todas esas personas de buenas costumbres que se pasan el 90% del tiempo haciéndome creer en la corrección política. Como si los ciegos no tuvieran sentido del humor.

“Mi amigo Agustín tenía cáncer” “¿se curó?” “no, se murió”, más o menos así fue el chiste que contaba mi amigo Agustín, que tenía cáncer y se curó y ganó un premio estatal de la juventud por su labor altruista para sensibilizar sobre el cáncer infantil.

Locutor: ¿Por qué la niña se cayó del columpio?
Interlocutor: ¿Porque no tenía manos?
Locutor: no, porque era una pendeja.


Nos gustan porque son ciertos


Levanté una encuesta en mi Facebook ¿se saben algún chiste cruel? ninguno de los que me contaron estaba relacionado con situaciones fantasiosas o contextos imposibles. “¿En qué se parece golpear una monja a patear un bebé? ¡en que ambas acciones son muy divertidas!”.

En realidad, la vida es cruel por naturaleza por eso necesitamos ser tiernos al nacer para evitar que nos mate un depredador conmovido por nuestro aspecto ¿alguien se atrevería a asar un pingüino bebé?.

Marco Almazán tiene un chiste magnífico: la vida es una enfermedad de transmisión sexual con una tasa de mortalidad del 100%. Tenemos que enfrentar la realidad como la hija de puta que es.



¡Mi nombre es Jesucristo y esto es Jackass!

Nos gustan porque todos somos hijos de puta


Si lo piensan detenidamente, y exceptuando a quienes son producto de una violación, todos somos fruto de la negociación entre un hombre y una mujer que acordaron el intercambio de fluidos y dinero. Pasos más, pasos menos, nacimos gracias a una prostitución hecha “legítima” por la sociedad y muy en el fondo los chistes crueles nos hacen regresar a casa.

Hijos de puta somos e hijos de puta moriremos. Octavio Paz lo dice en El Laberinto de la Soledad: “en cierta forma, todos somos unos hijos de la chingada” (parafraseo).


Si estás leyendo este post es porque tus abuelos cogieron.

Nos gustan porque descubrimos que hay alguien más jodido


Tal vez esa sea la principal razón “¿sabes porqué es gracioso? porque no me pasó a mi”. Pienso en todos los contextos posibles, por ejemplo: Platanito, un imbécil que seguramente teme a los payasos y vive de hacerse pendejo  hacer payasadas frente a la gente, tiene que encontrar a quién joder para ganar dinero y hace toda una rutina de chistes sin gracia que se convierten en trending topic.

En otro caso: un publicista miope con gastritis y un libro que nadie quiere publicar, un instituto de cultura tan activo como la vida sexual de Stephen Hawking y una chica tan guapa que debería cobrarme cada vez que tiene sexo ¿cómo se llamó la obra? la historia de mi vida.

Reímos para alejarnos, porque quien ríe se vuelve superior y marca distancia respecto al objeto de la risa. Por eso el humor es tan serio y delicado, como aquel chiste de Walmart después del temblor “hicimos temblar a la competencia con nuestros precios”, en realidad es muy gracioso, más aún si piensas que el temblor no dejó ningún muerto, pero bueno, hay mucho hijo de puta.

Al final, el humor es mucho más simple y no podemos más que reír, no vale la pena volverse un amargado por una pendejada como la corrección o incorrección, nadie debe decirnos qué es gracioso y qué no. Jódanse todos.
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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto

4.4.12

Georges Perec + Hitchcock

Jeff Desom hizo un "timelapse" de La ventana indiscreta. Sitúa los acontecimientos como fueron ocurriendo espacial y cronológicamente.  La técnica del video lo convierte en un mashup entre Hitchcock y Perec, pero a pesar de cualquier faroleo está rechingona:



Inmediatamente me recordé que no he terminado de leer  La vida instrucciones de uso de Perec y me sentí un poco mal. Luego recordé que no sé dónde lo puse y me sentí un poco mejor.

¿A poco no está chingón el video?
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3.4.12

Telcel vs la marihuana

Soy usuario de Telcel desde hace mucho tiempo y lo detesto. Así que hice una comparación entre dos servicios que, por sus características, podrían ser similares, usando el estilo de post como el memorable Piedra vs iPad u Optimus Prime vs Jesus Christ les presento la batalla final: Marihuana vs Telcel.

Primer round: ¿te comunica con tus seres queridos?

 

Telcel

Sí, pero su calidad de señal es tan mala que termina en pleito, gritos o malos entendidos. Debido a la interferencia mi amigo Félix creyó que su novia estaba embarazada, cuando en realidad decía que estaba emocionada. Mi amigo llegó a casa de la chica con un gancho para ropa, pastillas abortivas y cloroformo.

Marihuana

A veces. Depende de si tu abuelita te permite fumar porros con ella. En general, la marihuana no permite la comunicación directa entre las personas pero sí convierte a los desconocidos en personas amenas y a te permite llegar a otro nivel de empatía con los conocidos.
Punto para la marihuana.

Segundo round: ¿tiene cobertura en todo el territorio nacional?

 

Telcel

NO. A pesar de su campaña "Todo México es territorio Telcel", la compañía sólo tiene señal en lugares donde vuelan globos aerostáticos. En el siguiente mapa, los puntos azules representan zonas de cobertura Telcel:
Bueno, tal vez exageré un poco pero quería enfatizar que a veces no tengo señal ni en la sala de mi casa.

Marihuana

Sí, además de contar con una red de distribuidores muy amplia y que cada día crece más.
Punto para la marihuana.

Tercer round: Buena atención a clientes

Telcel

NO. Telcel cuenta con unos pequeños centros de atención al estilo Slumdog Millionaire donde trabajan sujetos ojetes con problemas de dicción que disfrutan haciendo esperar al cliente e inventando que "el sistema está fallando a cada rato" sólo para poder seguir comiendo papitas y leyendo catálogos de Andrea. Sin embargo, para la venta de equipos, Telcel cuenta con un sistema de ventas piraña, basta con ir a una plaza comercial y decir en voz baja "creo que necesito un teléfono" y en seguida serás rodeado por quince sujetos que intentarán venderte un plan que no existe de un teléfono que no les ha llegado por un precio que no te imaginas.

Marihuana

NO. A veces es muy complicado conseguir vendedores, también podrías terminar en la cárcel, ni hay servicio posventa, el gobierno se dedica a hacerte sentir delincuente, las monjitas regañan y dicen que el niño Jesús se pone triste.
Punto para Telcel.

 

Cuarto round: Precio 

Telcel

CARO. Tomando en cuenta el ejemplo de Amigo Kit, recargando una tarjeta de $100, el minuto cuesta aproximadamente $5 esto significa que el cliente sólo aprovecha 20 minutos, o tal vez menos.

Marihuana

Todo depende del lugar donde se compre, la frecuencia con la que se fume y la calidad del material. Pero en general, $100 de marihuana duran más de 20 minutos.
Punto para la marihuana.

Quinto round: ¿a quién beneficia?

Telcel

Beneficia a Carlos Slim quien cuenta un sistema de producción y comercialización basado en la explotación.

 

 Marihuana

Beneficia a carteles de drogas y sicarios quienes cuentan con un sistema de producción y comercialización basado en la explotación. Sin embargo, la marihuana puede ser autocultivada y no depender de el esquema de explotación, mientras que es ilegal intentar crear un sistema de comunicación sin contar con toda una infraestructura multimillonaria y muchísimos permisos gubernamentales.
Punto para la marihuana.



 

 Recuento


Telcel: tiene un sistema de vendedores piraña que nunca te dejarán ir sin depredarte.

Marihuana: no te comunica con tus seres queridos pero tiene la propiedad de hacer interesantes a los extraños, además de que no tiene los problemas de recepción de telcel, cuenta con cobertura en el territorio nacional, se disfruta más de 20 minutos y cuenta con la opción del autocultivo.

 

Un triunfo de la marihuana

A pesar de ser ilegal y causar algunos problemas a la salud, definitivamente es mejor que Telcel.

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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto

19.3.12

Decálogo del ladrón de libros

Siguiendo la temática del robo de libros encontré un decálogo moderno sobre el robo de libros, pero es demasiado romático, como si en realidad "eso que llamamos leer" nos permitiera justificarnos. La lectura no es sagrada, ni una "enfermedad para presumir". El robo de libros no se debe presumi en tertulias, reuniones intelectuales o cenas familiares. Y peor aún, si presumes que lees estás jodido, mi amiguito hipster, ¡hasta Peña Nieto presume haberlo hecho!

Me he topado con amigos que roban libros sin ningún lineamiento de conducta y luego los presumen y terminan en situaciones bochornosas (como la vez que un amigo le presumió un botín a una chica que conoció en un antro y la chica resultó ser cajera de la librería donde se hizo el golpe y mi amigo terminó sin sexo esa noche). Por eso me di la tarea de elaborar una lista de diez cosas que vale la pena tomar en cuenta antes de iniciar en el difícil arte de chingarse los libros.

1. Róbate libros difíciles de conseguir

Robarte la Celestina en Edición de Sepan Cuántos no te hará ver más chingón ¿de verdad te parece un logro tener un ejemplar de Gargantúa y Pantagruel que te podías comprar a $20 en cualquier librería de surtido mediocre?  si por el contrario habláramos del Manuscrito Voynich, en edición facsimilar con estudio introductorio y encuadernada en piel, bueno pasa.



2. Se vale asaltar bibliotecas públicas como un ajuste de cuentas

Adoro las bibliotecas pero ya aprendí a odiar a los bibliotecarios. Una cosa es ser un "custodio de la sabiduría milenaria" y otra cosa es ser un hijo de puta que te expulsa del recinto por echarte un pedo. Si alguna vez has tenido un altercado con un bibliotecario, estás en todo el derecho de robarte cualquier libro que se te plazca (aún si es tu Celestina de Sepan Cuántos).

3. Trabaja solo

Las mafias son cagantes y no son discretas, si tienes la costumbre de vandalear las bibliotecas y librerías con tus amiguitos "cool-turales" te sugiero empezar a vender droga en las escuelas, porque los libreros y bibliotecarios estarán ciegos pero no son pendejos. Varios amigos tenían la costumbre de robar libros en grupo, hasta que los descubrieron y ahora no pueden ir a las librerías sin que les tiendan una emboscada. Gracias a esos hijos de puta hay cámaras de vigilancia en muchas librerías. Además, las bandas "de sicarios intelectuales" se ven así:



4. Piensa en otras personas que interesadas en el libro

Antes de llevarte a ese ejemplar a la bolsa ¿estás seguro que no harás entristecer al pequeño Timmy (el niño con leucemia que desea más que tú leer una novela de Kafka en edición ilustrada)? O, ya sin exagerar, ¿no te parece una soberana pendejada robarte libros de teoría literaria? Además, si robas el libro que algún amigo había pensado robar puedes romper amistades, ganarte enemigos, sufrir atentados, ser secuestrado, golpeado, agarrado a tehuacanazos, ser asaltado o volverte víctima del robo a casa habitación.

5. ¿Libro caro? aplica la Robin Hood

Las editoriales se la maman, los libreros de viejo exageran y los coleccionistas son unos hijos de puta ¿Has visto los libros de Gedisa? son un abuso ¡róbalos! ¡sácales copias! ¡regala un ejemplar a quien lo necesite!

6. No robes más libros de los que puedas cargar

Si atraviesas la FIL con un dromedario cargado de libros de Alfaguara llamarás la atención, despertarás sospechas y serás atrapado. Lo mejor es llevar los libros discretamente. He escuchado el caso de ladrones que pellizcan el lomo de un libro entre sus dos nalgas y salen caminando apoyados a la pared, funcional pero te puede llevar mucho tiempo. Es una medida extrema pero igual y funciona.


7. Usa el sentido común

¿De verdad crees que todos se tragarán el cuento de que leerás toda la obra de Derrida con esa cara de idiota que traes? Tienes que conocer tus ventajas y limitaciones, por ejemplo: la cara de grifo te puede servir para pasar desapercibido en Sexto Piso, pero llamarás la atención en el stand de Planeta. Tu carita de niño Educal no te sirve de nada en la librería cristiana.

8. Revende a precio decente

No seas hijo de puta, un libro robado, leído, manoseado, subrayado y puesto a la venta no vale más de doscientos pesos mexicanos ¿crees que a todos les interesa tu "edición comentada" de La Ideología Alemana?

9. Humildad, ante todo la humildad

Nunca sabes cuándo te encontrarás con el hijo de puta que se encabronará porque tú obtuviste gratis el Libro del Desasosiego. Una chica vio que otra se robaba unos libros en Sanborn's, precisamente el libro que acababa de comprar, la chica empezó a gritar que la "ladrona le había arrebatado la cartera", llegaron los guardias y no encontraron ninguna cartera pero sí un ejemplar de "Señor hazme viuda por favor". Al final no me enteré en qué terminó, yo hubiera llevado a la cárcel a quien robó el libro de Vázquez Mota. Moraleja: llévatela tranquilo, recuerda que la humildad es la madre de la prudencia.

10. Nunca le robes a un amigo, mucho menos si ese amigo también tiene esa costumbre

¿Recuerdas Spy vs Spy? Bueno, pues eso. Podrás robar libros cuando decidas romper esa amistad, sin embargo debes llevar un protocolo: enviar una carta con la lista de los libros que planeas robar en tu próxima visita, llevar un cartón de cervezas y reponerle los libros con otros igual de raros o caros.


Que tengan buen botín.
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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto

15.3.12

Sobre las tipografías

Creo que es desde que trabajo con diseñadores que me flipa el uso de tipografías para expresar cualquier cantidad de pendejadas. Y me encontré con este artículo en el blog de Andrés Newman que explica cómo funciona el uso de las tipografías.
La tipografía propone un discurso paralelo. Las mayúsculas, tan habituales en la Red, pueden contradecir una opinión prudente. Una Arial o una Courier otorgan cierta modestia a una frase pretenciosa, mientras la Garamond solemniza hasta un chiste. La Times es invisible. Las negritas hacen ruido. Las versales huelen a imprenta. Pero hay un espécimen particularmente delicado. Tan precisas para invocar un título o expresar un énfasis, las cursivas se convierten en manía esencialista cuando se extienden a cuanta palabra extraña se cruza en su camino. A manera de aduanas, esas cursivas impuestas ejercen de detectoras de palabras inmigrantes. 
 Cursivas go home, Andrés Newman.
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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto

14.3.12

Dos anécdotas sobre el robo de libros

Cualquier idiota escritor frustrado wanabí que se siente heredero de Bolaño y parido por Katy Acker debe robar libros. El mismo Bolaño lo decía "róbense mis libros, a mi me siguen pagando, la editorial es la que pierde dinero". De una u otra manera es una actividad que debe lograrse.



El buen robo de libros es una actividad espontánea como tirarse un pedo y disimular, diría que es una ciencia pero la ciencia es honesta. Robar libros es un arte, porque todo arte es robo y tiene su técnica, no cualquiera puede robar libros como no cualquiera puede escribir una novela ni cualquiera puede tomar aceite de hígado de bacalao los domingos a las cuatro de la tarde mientras golean al América.


Robar libros no es robar
Dicen quienes saben que al final de cuentas el libro es producto de una cultura. El robo de libros es recuperar lo emanado de un grupo social. Extraer ilegalmente un libro es un ajuste de cuentas entre el autor (que le robó la esencia a la sociedad) y la sociedad (que ahora recupera lo que un idiota le arrebató). En internet existe un Breve Manual para robar libros sin remordimiento, he hecho cosas peores sin remordimiento, por eso no tengo autoridad moral para condenar ese passatiempo. Eso me trae a la mente dos anécdotas.

Un robo sin plumas
La biblioteca municipal Manuel Cepeda Peraza es una mierda, pero con muy buenos ejemplares de novelas viejas. En realidad, a la biblioteca sólo le quedan vejestorios.

Después de tomar un curso de narrativa fantástica, un amigo me preguntó qué tanto me gustaba la narrativa de Woody Allen y le dije que mucho. Acto seguido me entregó Sin Plumas y le pagué invitándole una cerveza y una rebanada de pizza con salami.


Un par de años más tarde ese amigo ya había intentado asesinarme poniéndole vidrio a mi café. Entonces me matriculé en un taller sobre difusión de la lectura y la maestra me pidió llevar los libros que más me hayan marcado la vida, obviamente llevé Sin Plumas. La maestra lo vio y se lo quedó. Resultó ser coordinadora de logística del sistema bibliotecario estatal (o alguno de esos puestos que no existen).

Un ajuste de cuentas
Fui a la FILEY y pensé que sería un buen momento para ejercitar todas las artes aprendidas en los Detectives Salvajes, llegar al stand, fingir que compraré algo, agarrar un libro ponerlo entre mis brazos, esperar a que el dependiente se de la vuelta y salir del stand con la presa, alejarme con paso lento pero constante hasta encontrar el stand de otra editorial cuyos libros impagables la hagan presa fácil del robo de libros.

Desde el stand de la UNAM podía ver cómo funcionaba el tránsito de gente en Random House, Santillana y Tusquets, era el lugar indicado para dar un buen golpe contra la industria editorial y contribuir a la muerte del libro impreso y hacer pobres a los autores que me caen mal. La felicidad incluye una postal donde alguno de esos infrarrealistosos está en la calle pidiendo dinero para un trago. Todo listo, medido el flujo de gente y la cantidad de tiempo que me llevaría disimular interés y largarme caminando al compás de que me estoy cagando y déjenme en paz.



Entonces me encontré un libro sobre nueva poesía catalana o sobre autores eslovenos que nunca desarrollaron senos de hombre a pesar del sobrepeso o algo así y decidí que no había mejor manera de disimular mis intenciones que comprando un libro.

Le entregué mi libro al vendedor y le puse mi tarjeta de crédito sobre la pasta. Noté que disminuyó la cantidad de gente comprando en Random House, culpa de alguna pinche celebridad, segurito un Xavier Velasco firmando tetas o Rius recordándole a los chairos lo cool que es ser un chairo y tratando de que lo dejen en paz los grita consignas. Tenía que acercarme lo antes posible. El dependiente me entregó mi voucher, mi copia y mi tarjeta, firmé, entregué el voucher y corrí hacia el stand de Random House donde encontré un libro de Lobo Antunes pero ya era demasiado tarde como para intentar robar el libro.

Me resigné, salí a fumar un cigarro y regresé a casa. Para consolarme pensé en leer el libro sobre poesía catalana o sobre autores eslovenos que nunca desarrollaron senos de hombre. Pero lo pagué y no me lo llevé.

Me lleva la chingada.
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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto